junio 20, 2017

QUIENES SOMOS

Somos un colectivo de artistas, que liderados por el escultor Osmany Betancourt (Lolo), trabajamos en función de una idea: hacer y promocionar arte.

Nuestro espacio, la Galería Taller Lolo, surge en el año 2008. El edificio que ocupamos hoy pasa a ser propiedad del Lolo este mismo año en muy malas condiciones físicas, y el artista junto a un grupo de familiares y amigos, emprende la tarea de limpiar y acondicionar el espacio de manera que este responda a las necesidades de producción y promoción de su propia obra, y la obra de otro grupo importante de artistas también escultores y pintores de la ciudad de Matanzas.

Resultado de esta gestión de avanzada, hoy trabajan en el taller 10 artistas, entre los que también se encuentra el reconocido artista de la gráfica y la pintura sobre cerámica Manuel Hernández, reconocido a nivel internacional con la Medalla Pablo Picasso otorgada por la UNESCO.

El taller produce obras en cerámica, resina, fibra de vidrio, vidrios, bronce. Realiza usualmente las quemas en horno tradicional en 1070 grados, y también realiza obras para quemas Rakú, tradición cerámica japonesa que se realiza a la manera contemporánea -al gas- con temperatura a 900-1000 grados.

El taller hoy se estructura en tres espacios definidos por su propia función, un ala donde se hace toda la labor de producción: moldes, quemas, y locación donde se realizan las esculturas y se decoran las piezas cerámicas. Un espacio de almacenaje del material necesario y en ocasiones también reciclable para las esculturas; y la galería, espacio promocional donde se expone la obra de los artistas del taller.

La Galería Taller Lolo también es la responsable de la ambientación y de la expansión del arte a la calle, creando una muestra expositiva permanente de escultura y arte matancero contemporáneos en el espacio urbano, con notables implicaciones culturales, sociales y artísticas.

El espacio de la Galería comprende varias zonas por artista y técnica específicas. Aquí encontramos esculturas emblemáticas del Lolo, como Amor Mecánico (fibra de vidrio), Mujer con sombrero (bronce) y El peso de los rostros (fibra de vidrio). Y la obra genial de Manuel Hernández, destacándose las losas de humor gráfico, excelentísimas muestras de su distinción artística.

Manuel Hernández es considerado uno de los Cien Mejores Caricaturistas del Mundo y posee la Medalla Pablo Picasso otorgada por el Consejo Mundial de la UNESCO; también es merecedor de una cuantiosa cantidad de premios nacionales e internacionales.

Ha trabajado la escenografía, el dibujo, y la dirección artística, siendo también fundador del Taller de Cerámica de Varadero, del Fondo Cubano de Bienes Culturales, y de la Galería Taller Lolo, donde continúa su hacer en el dibujo sobre mayólica.

El espacio también alberga las obras de Dariel Lozano, caracterizadas por la personificación del puerco, animal doméstico y de granja que metaforiza un punto de conflictos de las relaciones económicas de la sociedad cubana; de Osmany Betancourt –hijo- también escultor y con una línea bien diferenciada que aboga por espacios íntimos que dan pie a una libertad espacial y compositiva donde la sensualidad y el juego hacen complicidad. Waldo Manuel Hernández, quien como su abuelo imbrica composiciones donde el equilibrio natural se construye y reinventa. José Carlos Chávez que por momentos recuerda a los paisajes de Van Gogh y a la vitalidad de la tauromaquia. Helga Montalván, quien desde la historia del arte reconstruye la representación de la mujer desde los ideales que le han contrito, para liberarlas a su propio ideal. Y Pedro Cuellar, que expone sus platos y esculturas de pequeño formato que construyen poses, acciones, y soluciones vitales que potencian el absurdo.

También están las esculturas y relojes en vidrio, realizados por David Falcón, quien con una impronta novau deja vibrar lo traslúcido del color del cristal y las formas herbóreas que enfatizan profundamente las cualidades del color.

En este espacio encontraran tanto pinturas, vasijas, quemas tradicionales, rakú y la reciente obra pictórica de Osmany Betancourt, que deja ver en el lienzo una profunda huella emocional y expresiva.

Muchas gracias

Galería Taller Lolo.